Dominó la prueba de los 100 braza en España en la década de los Ochenta y batió su récord en repetidas ocasiones. Se fue a Estados Unidos con una beca y para cinco años como máximo, pero estuvo allí casi dos décadas. La suya es otra historia de superación y de sobreponerse a los no pocos obstáculos que se le fueron presentando. Hoy ha regresado a la competición pero en otro deporte: el Piraguismo, formando parte del proyecto "Walkirias", un club que forman mujeres que pasan o han pasado por un cáncer de mama. Hemos charlado con ella en la piscina que lleva su nombre en Valaldolid.