Scala Coeli inicia una nueva etapa con una profunda renovación de su recorrido expositivo que combina patrimonio histórico, creación artística contemporánea y tecnología inmersiva para ofrecer una experiencia completamente renovada. La subida a las torres de la Clerecía reabrirá sus puertas este jueves tras una intervención que ha supuesto una inversión de 519.943 euros, financiada en su mayor parte a través del Plan Extraordinario de Sostenibilidad Turística del Ayuntamiento de Salamanca con fondos Next Generation gestionados por la Junta de Castilla y León, mientras que la Universidad Pontificia ha aportado 60.000 euros.
La presentación del proyecto ha corrido a cargo del alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, y del rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Santiago García-Jalón de la Lama, quienes han destacado la colaboración institucional que ha permitido actualizar uno de los principales atractivos patrimoniales de la ciudad.

Un recorrido más amplio y con nuevos espacios
La principal novedad de la actuación es la ampliación del itinerario gracias a la recuperación del matroneo sur, un espacio hasta ahora inaccesible para el público y que permite descubrir parte del patrimonio artístico de la Universidad Pontificia, incluida una selección de su colección de pinturas.
La remodelación convierte a Scala Coeli en una propuesta cultural más completa, incorporando nuevos contenidos que ayudan a interpretar la historia del edificio y de quienes impulsaron su construcción desde una perspectiva actual.
Desde su apertura, el 30 de marzo de 2012, y hasta el pasado 30 de mayo de 2026, cerca de un millón de personas —995.756 visitantes— han recorrido las torres de la Clerecía, consolidándolas como uno de los grandes referentes turísticos de Salamanca junto a Ieronimus.
Arte contemporáneo al servicio del patrimonio
La nueva museografía apuesta por integrar el lenguaje artístico actual en un edificio histórico. Entre las principales incorporaciones destacan las intervenciones del artista salmantino Chema Alonso y del creador internacional Daniel Canogar, cuyas obras dialogan con la arquitectura barroca para ofrecer nuevas formas de acercarse al patrimonio.
El proyecto combina una estética minimalista con recursos audiovisuales e instalaciones que buscan enriquecer la visita sin restar protagonismo al edificio, estableciendo un equilibrio entre tradición y vanguardia.

Tecnología para vivir una experiencia inmersiva
La digitalización se convierte en uno de los ejes de la renovación. El recorrido incorpora gemelos digitales, realidad aumentada y contenidos interactivos que permiten al visitante conocer con mayor profundidad la historia, la arquitectura y el valor artístico de la Clerecía.
La experiencia comienza ya en el vestíbulo de acceso, donde una gran pantalla LED proyecta una recreación digital del edificio junto a una maqueta que sirve como introducción al recorrido. A partir de ahí, los 179 escalones de ascenso están acompañados por imágenes de gran formato que reinterpretan visualmente la arquitectura del monumento.

La historia de la Clerecía, protagonista
El primer matroneo centra su discurso en la figura de Margarita de Austria a través de la instalación "El sueño de una reina", creada por Paula Alonso Elbaile. El espacio reúne piezas escultóricas, recursos audiovisuales y una línea del tiempo que recorre los principales acontecimientos de la historia del edificio y de la Compañía de Jesús.
En este mismo nivel destaca también un gran "neo-retablo" audiovisual de tres metros y medio de altura diseñado por Chema Alonso. La instalación, formada por varias pantallas, recrea episodios vinculados a la historia de la Clerecía y dialoga visualmente con los retablos originales del templo, recientemente iluminados.

Nuevas salas y una ascensión diferente
El segundo matroneo, abierto ahora al público por primera vez, alberga la exposición "Los tesoros ocultos", dedicada a mostrar obras de la colección artística de la Universidad Pontificia y a explicar la evolución histórica de la institución.
Por su parte, la conocida escalera del campanero se transforma en una instalación artística gracias a "Latiendo", una obra de Daniel Canogar elaborada con cerca de 680 kilos de cableado suspendido y efectos lumínicos que evocan el pulso vital del edificio mediante un lenguaje visual contemporáneo.
El recorrido culmina con la subida a las torres, donde la realidad aumentada permite explorar con mayor detalle distintos elementos arquitectónicos y completar una visita concebida como una experiencia inmersiva que une historia, innovación y patrimonio en uno de los miradores más emblemáticos de Salamanca.