El futuro alcalde de Soria, Javier Antón, que será investido durante un pleno a celebrar el próximo lunes, ha defendido que su designación responde a un proceso “legal, legítimo y consensuado” dentro del partido y aseguró que el relevo en la Alcaldía se ha llevado a cabo de forma “tranquila y respetando los tiempos internos". Antón deberá primero recoger su acta como concejal (en la actualidad no lo es, y lo será tras la renuncia de la persona que le antecede en la lista municipal), y posteriormente elegido alcalde después de que el resto de concejales socialistas también renunciasen a esa posibilidad. Antón explicó que el proceso se inició con la propuesta de los concejales socialistas, ratificada posteriormente por el Comité Local, y recalcó que no se trata de una decisión “improvisada”, sino de un relevo trabajado “desde hace tiempo” ante la incompatibilidad de funciones de Martínez. “Ha sido un proceso en el que hemos participado todos”, afirmó, como recoge Ical
Antón sustituirá en el cargo a Carlos Martínez después de 19 años al frente del Ayuntamiento. Por este motivo, reconoce que asume la Alcaldía con una “sensación doble”, marcada por la “ilusión” y también por el “vértigo” de sustituir a un alcalde que ha liderado la ciudad durante casi dos décadas con “resultados consolidados y un liderazgo fuerte”. No obstante, destacó que cuenta con un “equipo sólido” y con un proyecto de ciudad “ya rodado”, lo que, dijo, aporta “tranquilidad”. “Cuento con un equipo que tienen un proyecto claro de ciudad y que desarrolla inversiones millonarias”, dijo.
El futuro regidor avanzó que mantendrá sin cambios la estructura del equipo de Gobierno, salvo en el área de Festejos, que será asumida por Ana Alegre. “Lo lógico es que todo continúe exactamente igual”, señaló, al tiempo que incidió en la continuidad del proyecto municipal. Además, confirmó que compatibilizará la Alcaldía con su cargo en el Senado, una decisión que justificó como una oportunidad para reforzar la interlocución con el Gobierno y facilitar proyectos para la ciudad. Ante las críticas por parte del PP con respecto a que el PSOE criticó al alcalde de Valladolid por ocupar ambos puestos, Antón señaló que hay más de 50 alcaldes en el país que son senadores, y agregó que al ser una cámara de representación territorial tiene relación con la Alcaldía. “A Carnero se le critica más por su trabajo como alcalde que por el del Senado”, aseguró.
Para Antón su designación obedece a una “estrategia política”, y alentó al PP a buscar sus propios candidatos, ya que en anteriores procesos electorales a esta formación le costó trabajo encontrar un líder entre sus filas para encabezar la lista. Asimismo, señaló que tener relación directa con los ministerios permite avanzar en iniciativas "clave”, y agregó que en referencia a actuaciones trabajará para acometer obras en el centro penitenciario, la ampliación del Palacio de la Audiencia o el Centro de Salud Norte.
Antón defendió su trayectoria política dentro del Ayuntamiento, tanto en la oposición como en el Gobierno (fue concejal en tres legislaturas), y aseguró que esa experiencia le permitirá reforzar el contacto con la ciudadanía en el último año de mandato. “Hay que retomar la calle y culminar el proyecto con la sociedad”, indicó. Entre las prioridades, citó la cesión definitiva del centro penitenciario para desarrollar un recinto ferial y la revisión del modelo tarifario vinculado a la nueva depuradora, además de la gestión diaria de los asuntos municipales.
Por último, rechazó las críticas de la oposición sobre el proceso de relevo y posibles discrepancias internas. “No queremos perder ni un minuto en esto. Es una decisión de equipo y democrática”, afirmó. También subrayó que su perfil será “diferente” al de Carlos Martínez, aunque con los mismos objetivos: “continuar el proyecto de ciudad y mejorar la vida de los ciudadanos”.