Una operación conjunta de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha permitido desmantelar en Miranda de Ebro (Burgos) un importante envío de productos falsificados cuyo valor en el mercado alcanzaría los ocho millones de euros. El cargamento estaba almacenado en un centro logístico de la localidad y estaba preparado para su posterior distribución.
Entre el material intervenido figuran cerca de 80.000 equipaciones deportivas de marcas conocidas, 1.500 pares de zapatillas, más de medio millar de bolsos y alrededor de 1.300 relojes de alta gama, además de otros artículos que vulneraban los derechos de propiedad industrial de diferentes firmas comerciales.
La investigación arrancó a comienzos de julio, cuando los agentes detectaron la llegada a este almacén burgalés de numerosos paquetes postales procedentes de Alemania. A partir de ese momento se inspeccionaron los envíos y se confirmó que contenían una gran cantidad de mercancía falsificada destinada tanto a establecimientos físicos como a plataformas de venta por internet.
Durante el análisis de los artículos, los investigadores comprobaron que existían distintos niveles de falsificación. Mientras algunos productos presentaban acabados de menor calidad, otros, especialmente los relojes, ofrecían una apariencia muy similar a la de los originales, lo que dificultaba distinguirlos a simple vista.
La localización del cargamento fue posible gracias al uso de nuevos sistemas de seguimiento y detección de envíos sospechosos, una herramienta que permitió agilizar la actuación de las unidades especializadas. La operación también contó con la colaboración de las empresas logísticas y de las marcas afectadas.
Tanto la Agencia Tributaria como la Policía Nacional recuerdan que la compra de productos falsificados perjudica a las empresas, destruye empleo y puede entrañar riesgos para los consumidores. Por ello, insisten en adquirir este tipo de artículos únicamente a través de distribuidores autorizados y canales oficiales.