Imagen: Noticias web Es Europa(3)

El uso de móviles y redes sociales entre los menores se ha convertido en uno de los grandes debates educativos y sociales de los últimos años. La preocupación por sus posibles efectos sobre el rendimiento académico, la autoestima y la salud mental ha impulsado propuestas para limitar el acceso de los jóvenes a estas plataformas. Sin embargo, para Conchita Sisí, psicóloga especializada en adultos jóvenes, entrevistada en el programa Es Europa, la respuesta no puede reducirse a prohibirlas o responsabilizarlas de todos los problemas.

A propósito del debate sobre el uso de dispositivos digitales y los resultados educativos, la experta pide interpretar los datos con prudencia. Aunque se observan resultados más bajos en determinados indicadores, considera que no se puede atribuir directamente esa evolución al consumo de pantallas o de redes sociales sin analizar otros factores. A su juicio, es necesario estudiar para qué utilizan realmente los jóvenes estos dispositivos y qué otras circunstancias sociales pueden influir en su comportamiento y bienestar.

Las redes sociales no son solo negativas

Conchita reconoce que las redes sociales pueden tener efectos negativos demostrados, pero advierte de que presentarlas únicamente como perjudiciales ofrece una visión incompleta. Según explica, el entorno digital también puede facilitar las relaciones sociales de jóvenes con dificultades para interactuar presencialmente, contribuir al desarrollo de habilidades sociales y ofrecer herramientas de regulación emocional.

Además, recuerda que los manuales diagnósticos de salud mental no reconocen oficialmente la adicción a las redes sociales como tal, aunque sí se habla de uso problemático y de conductas compulsivas.

La clave, por tanto, está en identificar cuándo el uso de la tecnología empieza a interferir en la vida cotidiana de los menores. Entre las señales de alerta, la experta menciona que dejen de hacer planes, reduzcan sus actividades habituales, pierdan interés por aficiones como el deporte, presenten cambios en el estado de ánimo o experimenten alteraciones del sueño.

Frente a las medidas centradas exclusivamente en establecer una edad mínima para acceder a las redes sociales, Conchita defiende que la prevención debe comenzar mucho antes de que aparezcan los problemas.

La psicóloga considera necesario formar a los menores desde los 10 o 12 años para que conozcan tanto los riesgos como las posibles ventajas de la tecnología. También cuestiona que se destinen más esfuerzos a limitar el acceso cuando el problema ya está presente que a preparar a los jóvenes para utilizar las plataformas de forma responsable.

En cuanto a las empresas tecnológicas, apuesta por prestar atención al tipo de contenidos a los que acceden los menores, así como a los usos que hacen de las redes. A su juicio, no basta con fijar una edad mínima si después existen vías sencillas para eludir las restricciones.

Familias y centros educativos, una responsabilidad compartida

La educación digital también debe implicar a las familias. Conchita señala que los padres son un modelo para sus hijos y que es importante hablar en casa sobre el uso de las redes, compartir experiencias y normalizar estas conversaciones.

La experta advierte de que, en ocasiones, familias y centros educativos se trasladan mutuamente la responsabilidad, mientras ambos se sienten desbordados ante una realidad que evoluciona rápidamente. Por eso, defiende un trabajo conjunto que permita acompañar a los menores y prevenir los riesgos antes de que se conviertan en un problema.

La conclusión de Conchita es clara: las redes sociales y la tecnología digital forman ya parte de la vida cotidiana y su evolución, especialmente con el avance de la inteligencia artificial, resulta difícil de predecir. Por ello, considera necesario abandonar el discurso centrado únicamente en sus efectos negativos y apostar por la educación y la prevención. El reto, concluye, consiste en aprender a convivir con ellas y preparar a los jóvenes para utilizarlas de manera responsable.

Puedes escuchar la entrevista completa aquí.

 

Ver más noticias de Castilla y León