Imagen: NOTICIA ECLIPSE

El eclipse ya ha terminado, pero para algunos la preocupación puede empezar ahora. ¿Qué pasa si has mirado directamente al Sol? ¿Y si has utilizado unas gafas que no eran adecuadas? Los expertos llevan semanas advirtiendo de los riesgos y explicando qué consecuencias puede tener una exposición sin la protección adecuada.

El principal peligro es la retinopatía solar, una lesión que afecta a la retina y que puede dejar daños permanentes en la visión. La doctora Margarita Zamorano explicaba a Es Radio que la radiación solar puede provocar incluso quemaduras en la córnea y daños irreversibles, y advertía de que el riesgo existe aunque durante el eclipse la luz parezca mucho menos intensa.

Y es precisamente esa aparente falta de intensidad de la luz uno de los factores que puede hacer que bajemos la guardia. Durante el eclipse, la radiación solar continúa llegando a los ojos, pero el daño no tiene por qué producir dolor de forma inmediata. Por eso, si después de haber observado el eclipse sin protección aparecen alteraciones en la visión, como visión borrosa, dificultades para enfocar o una mancha en el campo visual, conviene consultar con un especialista.

La oftalmóloga Andrea Aramburu también insistía antes del eclipse en que mirar directamente al sol sin protección puede provocar lesiones irreversibles en la retina.

¿Y qué gafas son realmente seguras?

Los ópticos-optometristas de Castilla y León insistieron durante los días previos en que no servían las gafas de sol convencionales ni métodos caseros como radiografías. Tampoco era seguro mirar el eclipse a través de un móvil, una cámara o un telescopio que no contara con los filtros adecuados.

Ana Belén Cisneros, vicedecana del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León, recordaba además que las gafas debían estar homologadas y adquirirse en establecimientos sanitarios de óptica.

La seguridad de las gafas fue, de hecho, uno de los asuntos que más preocupación generó en las horas previas al eclipse. FACUA llegó a alertar de la retirada de varios modelos que no cumplían los estándares de seguridad y pidió a los ciudadanos que no los utilizaran.

Y había un colectivo especialmente vulnerable: los niños. Desde el Consejo de Colegios de Enfermería de Castilla y León recomendaron que los menores estuvieran siempre supervisados por un adulto durante la observación para evitar que se quitaran las gafas o miraran directamente al sol.

Miles de desplazamientos

La Dirección General de Tráfico había previsto entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales y las autoridades llevaban días preparando dispositivos especiales ante el riesgo de retenciones, especialmente en las carreteras secundarias y durante el regreso después de la fase de totalidad.

En provincias como Palencia, además, se desplegaron dispositivos especiales con cientos de efectivos para garantizar la seguridad de los visitantes. Solo allí se preparó un operativo de unos 600 efectivos entre seguridad, emergencias y tráfico. 

Los animales

Otra de las dudas que se han repetido estos días tenía que ver con los animales, especialmente perros y gatos. Más allá de comportamientos puntuales que puedan producirse ante el cambio de luz, la principal recomendación para los dueños de mascotas era no provocar una exposición innecesaria y, sobre todo, evitar que los animales mirasen directamente al Sol.

Muchos dueños optaron simplemente por mantener a sus mascotas en casa durante el fenómeno, mientras que otros decidieron observar el eclipse desde lugares donde pudieran controlar mejor la situación.

El turismo

El eclipse no solo ha movilizado a aficionados a la astronomía. Hoteles, alojamientos rurales y viviendas turísticas de Castilla y León han recibido visitantes atraídos por el fenómeno. En algunos puntos de la Comunidad la ocupación se ha situado en niveles muy elevados y el sector turístico ha visto el eclipse como una oportunidad para dar a conocer destinos rurales.

El consultor turístico Miguel Ángel Hernández apuntaba precisamente que el perfil del visitante ha sido muy diverso, desde aficionados a la astronomía hasta personas que se acercaban por primera vez a este tipo de experiencias.

Y el fenómeno puede tener recorrido más allá de este 12 de agosto. La sucesión de eclipses prevista entre 2026 y 2028 abre una oportunidad para consolidar el astroturismo y conseguir que parte de los visitantes que han llegado ahora a Castilla y León regresen en el futuro.

Ver más noticias de Castilla y León