La Guardia Civil de Valladolid investiga a una persona como presunta autora por imprudencia grave de un delito de incendio forestal y otro de daños al Patrimonio Histórico en relación con el incendio declarado el pasado 14 de julio en Íscar (Valladolid).
El fuego se originó en una zona de interfaz urbano-forestal y afectó a 178 hectáreas de superficie, principalmente masa forestal. Las llamas llegaron además hasta el Castillo de Íscar, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), donde provocaron daños estructurales tanto en el exterior como en el interior del inmueble. En este último espacio, el incendio llegó a calcinar un establecimiento hostelero.
Las primeras investigaciones situaron el origen del fuego en las inmediaciones de las instalaciones de una empresa de carpintería aunque los agentes descartaron que el incendio guardara relación con la actividad desarrollada por esta empresa.
Desde que se tuvo conocimiento del suceso, la Guardia Civil, en colaboración con la Brigada de Incendios de la Junta de Castilla y León, llevó a cabo distintas pesquisas para determinar las circunstancias en las que se inició el fuego y esclarecer su posible autoría.
Las investigaciones permitieron identificar a una persona que se encontraba en las proximidades del punto de inicio del incendio en el momento en el que se produjo. Según la Guardia Civil, esta persona reside de manera esporádica en unas instalaciones anexas a la zona.
Tras analizar las circunstancias del incendio y descartar otras actividades en el entorno que pudieran haber provocado el fuego, los agentes apuntan a que este pudo iniciarse como consecuencia de un uso negligente del fuego, posiblemente durante la quema de restos o de vegetación seca existente en las inmediaciones.
Por estos hechos, la Guardia Civil ha procedido a investigar a esta persona como presunta autora, por imprudencia grave, de un delito de incendio forestal, tipificado en el artículo 352 del Código Penal, y de un delito de daños al Patrimonio Histórico, recogido en el artículo 323.
La investigación trata así de esclarecer la responsabilidad en un incendio que, además de afectar a una amplia superficie forestal, alcanzó uno de los elementos patrimoniales más destacados de la localidad y provocó daños en el castillo declarado BIC.
La Guardia Civil recuerda que el uso del fuego debe realizarse siempre con la máxima precaución y respetando las restricciones establecidas por la normativa vigente, especialmente durante las épocas de mayor riesgo de incendios.