RestauraRíos 2026 es una cita para compartir experiencias, ciencia, proyectos, debates y muchas conversaciones sobre el presente y el futuro de los ríos. Un congreso que llega en un momento especialmente importante para la restauración fluvial, en un contexto marcado por inundaciones, sequías y pérdida de biodiversidad. Durante los tres días del congreso, se darán cita en Soria más de 170 ponentes y participantes distribuidos en sesiones plenarias, mesas redondas, sesiones paralelas y formatos dinámicos “River Pitch”, en los que se presentarán experiencias, investigaciones y proyectos innovadores vinculados a la recuperación de ríos y ecosistemas fluviales.
Entre los temas centrales que darán contenido a los tres días del programa, destacan la restauración de ecosistemas fluviales, la recuperación de la conectividad de los ríos, la gestión del riesgo de inundaciones, las soluciones basadas en la naturaleza, la gobernanza colaborativa, la educación ambiental y la participación ciudadana. El Congreso acogerá, además, decenas de comunicaciones técnicas organizadas en sesiones paralelas centradas en seis grandes bloques temáticos: restauración del espacio fluvial, caudal y carga sólida; restauración de la estructura y función de los ecosistemas fluviales; experiencia de restauración mediante soluciones basadas en la naturaleza; retos de la restauración fluvial en entornos urbanos; así como estrategias de gobernanza y de educación ambiental, participación y comunicación.
En la inauguración, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha señalado que la restauración fluvial es la mejor herramienta para afrontar los efectos de las inundaciones y las sequías, ya que la recuperación de los cauces naturales refuerza la capacidad de respuesta frente a los fenómenos extremos asociados al cambio climático. Al respecto, significó que la mejor defensa frente a los fenómenos extremos es acompañar a la naturaleza en la recuperación de las estructuras naturales de los ríos. “Hoy desgraciadamente hemos perdido una buena parte de esas defensas naturales. Por lo tanto es más importante que nunca intervenir en recuperar esa capacidad de resiliencia, de defensa frente a los fenómenos extremos”, señaló. El secretario de Estado sostuvo que muchas de las consecuencias derivadas de inundaciones y sequías tienen su origen en la degradación acumulada durante décadas en los cursos fluviales, y defendió seguir avanzando en actuaciones de restauración. En este sentido, recordó que el Gobierno ha destinado en los últimos años alrededor de 500 millones de euros a proyectos de recuperación de ríos, a los que se suman inversiones en saneamiento, depuración y mejora de infraestructuras vinculadas a la gestión del agua. Asimismo, reivindicó el papel ecológico de los cauces, y rechazó los planteamientos que consideran que el agua que desemboca en el mar supone un recurso desperdiciado. “Los ríos no tiran el agua al mar. Los ríos nacen, discurren por su cauce y desembocan y generan vida desde su nacimiento hasta su desembocadura”.
Por su parte, María Jesús Lafuente, presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, apuntó que “este Congreso lo que quiere es ser un punto de encuentro para reflexionar, pero también para actuar, para sacar unas conclusiones que nos permitan actuar. Desde la confederación creemos con firmeza que una gestión del agua debe apoyarse siempre en la ciencia pero también en la colaboración institucional y en la participación social”.