El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós García Rojas, ha pedido prudencia y calma ante la preocupación generada en los últimos días por varios casos de hantavirus detectados en un crucero y ha insistido en que la situación “no tiene absolutamente nada que ver con la pandemia”.
Durante una entrevista en el programa Es Europa, García Rojas ha recordado que el hantavirus no es un virus nuevo y que lleva décadas siendo estudiado por la comunidad científica. Según ha detallado, se trata de un virus que afecta principalmente a roedores y que puede transmitirse a humanos por contacto con saliva, orina o excrementos contaminados, así como por inhalación de partículas microscópicas en espacios cerrados.
Un virus grave, pero con baja transmisión
Aunque ha reconocido que el hantavirus puede provocar cuadros graves y tener una letalidad elevada, “en torno al 30% en algunos casos”, el epidemiólogo ha insistido en que su capacidad de transmisión entre personas es muy limitada.
García Rojas ha explicado que la transmisión entre humanos solo se ha documentado en situaciones muy concretas y con contactos muy estrechos, especialmente en la variante conocida como “Andes”, presente en algunas zonas de América del Sur. Además, ha recordado que los grandes brotes registrados históricamente han sido muy reducidos. El más conocido afectó a unas 30 personas durante una celebración en Argentina.
Alarmismo y a politización
El experto ha atribuido buena parte de la ansiedad generada en torno al caso al recuerdo todavía reciente de la pandemia de COVID-19, pero también ha criticado duramente la utilización política del asunto. En su opinión, la comunicación pública durante este tipo de situaciones debería estar liderada por expertos y organismos técnicos independientes. También ha denunciado el papel amplificador de las redes sociales y la circulación de mensajes alarmistas o desinformativos.
Preguntado por la posibilidad de expansión del virus en Europa, el epidemiólogo ha sido especialmente contundente. A su juicio, la posibilidad de que aparezcan contagios secundarios importantes es “prácticamente nula”, especialmente fuera de contextos muy específicos de contacto estrecho.
García Rojas ha advertido de que episodios similares seguirán produciéndose en los próximos años debido al cambio climático, la globalización, la pobreza y el impacto humano sobre los ecosistemas. El epidemiólogo ha defendido la necesidad de reforzar la salud pública, mejorar la comunicación científica y abordar problemas globales como la deforestación o el deterioro ambiental para reducir el riesgo de futuras emergencias sanitarias.
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